beauty machine
Croquetas con jamón como las de la abuela – Blog de Llamas Centelles

Croquetas con jamón como las de la abuela

Cada vez que como una de estas deliciosas croquetas me acuerdo de porque mi abuela las llamaba “bocados de gloria”. A pesar de su maravilloso sabor, las croquetas siempre han sido consideradas un alimento de “andar por casa” debido a que tradicionalmente se las vincula con el “reciclado gastronómico”. Si sobra cocido, hacemos croquetas, si sobra pescado, hacemos croquetas, si queda poco jamón, hacemos croquetas… sin embargo, han tenido que venir paladares extranjeros a posicionar este manjar tan nuestro en el nivel que se merece.

Croquetas se puede hacer de casi todo, pero con seguridad, una de las más populares son las croquetas de jamón. Ahí os dejamos la receta más tradicional para que podáis disfrutarlas en casa.

Ingredientes

  • 200 g jamón ibérico picado en pequeño
  • Huevo para rebozar
  • 1/2 cebolla
  • 2 Vasos de leche
  • 3 cucharadas harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pan rallado 

 Elaboración

En primer lugar preparamos la bechamel. Para ello, ponemos un poco de aceite a fuego lento, cortamos la cebolla y la freímos hasta que quede bien doradita. Una vez coja color, retiramos la cebolla de la sartén y vertimos un poco de harina y trozos muy pequeños de jamón que previamente debemos picar y mezclamos todo. A continuación, incorporamos la leche y removemos con una cuchara de madera o unas varillas para espesar bien la masa. Tiramos unz pizquita de sal a la mezcla y continuamos removiendo, este ´ultimo paso es opcional, ya que como el jamón es salado de por sí, hay cocineros que prefieren omitirlo para evitar que salgan demasiado sabrosas.

¿Cómo sabremos cuando debemos retirara la mezcla? pues cuando la masa se despegue por completo de la sartén. En ese momento retiramos la bechamel en un bol y la dejamos enfriar. Cuando esto ocurra procedemos a la elaboración de la croqueta. Para ello utilizaremos la mejor herramienta croquetera, las manos. Hacemos pequeñas bolas con la masa al tamaño que deseemos y las pasamos por huevo y pan rallado. seguidamente freímos cada una de ellas en aceite bien caliente. Cuando la masa esté dorada, retiramos las croquetas en un plato con una base de papel de cocina para que empape todo el aceite sobrante y se sirven en la mesa.