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Sant Donís – Blog de Llamas Centelles

Sant Donís

La tradición de la mocadorá se remota al siglo XVIII, cuando los panaderos empezaron a producir unos dulces de mazapán que representaban los cohetes que ya no se podían hacer sonar, pero que al mismo tiempo, por su forma fálica o redonda recordaban a los órganos sexuales masculinos y femeninos. 

Llamados piuleta i tronador,junto a ellos también se elaboraban pequeñas frutas y hortalizas, que según la creencia popular, hacían referencia tanto a la fertilidad de la Huerta de Valencia.

Ya desde los comienzos se envolvían estos dulces con un pañuelo, y se regalaban a la enamorada como muestra de amor. Poco a poco, el pañuelo dio nombre a la festividad.

Por esta tradición, muchos valencianos consideran el 9 de octubre como el día de los enamorados (su San Valentín particular). Y en Llamas Centelles os dejamos la receta para que sorprendáis a vuestros enamorados con estos deliciosos dulces.

Frutitas de mazapán:

Ingredientes:

  • 120 gramos de almendra molida.
  • 200 gramos de azúcar glass.
  • 1 clara de huevo.
  • 1 cucharadita de esencia de almendras (o vainilla).
  • Colorantes de gel.
  • Clavos de olor o rabitos de manzana, peras.. para usar como los rabitos de las frutas.



Preparación:

Coloca en un bol la almendra molida, el azúcar glass, la clara de huevo y la esencia. Mezclarlo todo hasta formar una masa.

Colocar la masa en una bolsa de plástico y meterla en la nevera mínimo una hora. Después de que se endurezca en la nevera, la sacaremos y dividiremos la masa en tantas porciones de colores que vayas a obtener y agregar el colorante a cada porción. Se recomienda que la porción sin colorante sea la más grande, por si nos equivocamos al echar demasiado colorante o si necesitamos algún color y se nos terminó.

Aquí es donde dejamos que salga la creatividad. Moldeamos las frutas a nuestro gusto, usando los clavos como si fuesen los rabitos de las frutas, cuanto más detalles tenga, más originales resultan. Cuando las tengamos las podremos en un recipiente hermético para que no se peguen.

En caso de que la masa quede muy blanda, le agregamos más azúcar glass. Si por lo contrario queda muy dura, agregamos una clara de huevo, y volvemos a mezclarlo todo bien.

Y ya podemos envolverlo en el pañuelo más bonito que encontremos y regalarse a nuestros enamorados.